Medicamentos gastrointestinales
Los trastornos por ácido y motilidad incluyen reflujo gastroesofágico, úlcera péptica y dispepsia. El tratamiento lo pauta un médico e incluye inhibidores de la bomba de protones, antiH2, antiácidos y pautas de erradicación de Helicobacter pylori.
Visión general
Los trastornos por ácido incluyen la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE), la úlcera péptica, la dispepsia funcional y la esofagitis erosiva. Los síntomas típicos son pirosis, regurgitación, dolor epigástrico, náuseas o, en casos avanzados, disfagia. La infección por Helicobacter pylori contribuye de forma importante a la úlcera péptica y a algunos cánceres gástricos. Según los estudios epidemiológicos, la ERGE afecta al 10%-30% de los adultos en muchas regiones. El diagnóstico combina valoración clínica con endoscopia y pH-metría en casos seleccionados.
Tratamientos habituales
Las opciones farmacológicas incluyen inhibidores de la bomba de protones (IBP) como omeprazol, esomeprazol y pantoprazol, antagonistas H2 como famotidina, antiácidos y alginatos para el alivio puntual, procinéticos en casos seleccionados y pautas de erradicación de Helicobacter pylori que combinan antibióticos con un IBP. Antieméticos, antidiarreicos y laxantes se utilizan en otras molestias digestivas. Según las guías, las medidas de estilo de vida (control de peso, elevar el cabecero, evitar cenas tardías) son un complemento importante.
Cuándo consultar
Se recomienda valoración médica cuando los síntomas digestivos altos persisten varias semanas o recurren con frecuencia, sobre todo en adultos mayores de 55 años, con pérdida de peso, disfagia, vómitos o anemia. El dolor abdominal intenso agudo, la hematemesis o la melena requieren atención urgente. Según las guías, la primera consulta debe explorar el patrón de síntomas, los hábitos, la medicación —incluidos los AINE— y los antecedentes familiares. La automedicación con IBP con receta por internet no es recomendable.
Medicamentos
Preguntas frecuentes
¿En qué se diferencia la ERGE de la pirosis ocasional? ▾
La pirosis ocasional tras comidas copiosas o ciertos alimentos es frecuente y suele responder a las medidas de estilo de vida y a los antiácidos. La enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) se define por síntomas de reflujo frecuentes o molestos, con o sin daño mucoso endoscópico, que afectan a la calidad de vida o producen complicaciones. Según las guías, los síntomas persistentes varias veces por semana motivan valoración médica, sobre todo si hay datos de alarma.
¿Pueden tomarse IBP a largo plazo? ▾
Los inhibidores de la bomba de protones se usan con frecuencia durante periodos prolongados en la ERGE crónica, el esófago de Barrett y la profilaxis de úlcera con AINE. El uso prolongado se asocia a posibles disminuciones de la absorción de vitamina B12 y magnesio, mayor riesgo de fracturas óseas y posibles infecciones digestivas. Según las guías internacionales, debe revaluarse periódicamente y emplearse la dosis mínima eficaz.
¿Qué es la pauta de erradicación de Helicobacter pylori? ▾
Helicobacter pylori es una bacteria que infecta el estómago y contribuye a la úlcera péptica y al cáncer gástrico. La pauta de erradicación combina un inhibidor de la bomba de protones con dos o más antibióticos durante 10 a 14 días, ajustada según los patrones de resistencia locales. Según las guías internacionales, se recomienda confirmar la erradicación tras el tratamiento, habitualmente con prueba del aliento con urea o antígeno en heces.
¿Se siguen utilizando los antiH2? ▾
Sí, aunque menos que los IBP en la ERGE crónica. Los antagonistas H2 como la famotidina bloquean la secreción ácida estimulada por histamina y resultan útiles en pirosis episódica, síntomas nocturnos en pacientes con IBP y algunos cuadros agudos. Según la ficha técnica, la ranitidina se ha retirado en muchos países por contaminación con nitrosaminas, mientras que la famotidina sigue ampliamente disponible.
¿Es seguro comprar antiácidos con receta por internet? ▾
Comprar IBP y antiH2 con receta en sitios no verificados se asocia a riesgos documentados: comprimidos falsificados, dosis erróneas, ingredientes no declarados y ausencia de evaluación médica. Es especialmente relevante cuando hay síntomas de alarma que requieren estudio endoscópico. Los reguladores recomiendan adquirirlos solo en farmacias autorizadas y tras valoración médica.
La información de este sitio web tiene fines exclusivamente informativos y educativos. No sustituye la consulta con un profesional sanitario cualificado.